
El director general de Tráfico, Pere Navarro, volvió a proponer en la Comisión no permanente de Seguridad Vial del Congreso, la posibilidad de crear una licencia "en prácticas" que permitiría a los jóvenes de 16 años conducir hasta la obtención del permiso.
El planteamiento actual parte de la base de que el menor tendría que ir acompañado de un adulto en posesión del permiso de conducir, haber aprobado el examen teórico y haber recibido al menos 20 clases prácticas en una autoescuela.
No es la primera vez que Pere Navarro comenta esta posibilidad aunque en otras ocasiones se había hablado de 17 años en vez de 16.
Nuestra legislación actual permite a los menores conducir acompañados por un adulto con experiencia siempre que el coche incorpore un doble mando al igual que en las autoescuelas.
El Partido Popular, en su época de gobierno, también había preparado una iniciativa similar, aunque en este caso la edad se retrasaba hasta los 18 años. No obstante, en aquel momento el P.P. no encontró con muchos apoyos para sacar la medida adelante.
La "licencia en prácticas" como se denomina en otros países se encuentra en vigor en Francia, Suecia, Austria o EEUU, y según se desprende de los datos de accidentalidad, su puesta en marcha ha ayudado al descenso de la siniestralidad entre jóvenes de 17 a 24 años en la mayoría de estos países.
Por lo que hemos podido observar en las últimas actuaciones de la D.G.T., Pere Navarro es experto en importar y adaptar a nuestro país las medidas que en otros lugares obtienen buenos resultados de cara al descenso de la siniestralidad. En este sentido y con los ojos puestos principalmente en nuestro país vecino, en España se están poniendo en práctica iniciativas ya experimentadas en otros países. Prueba de ello es la reciente implantación del permiso por puntos o la siembra de radares en nuestras carreteras.
Por otro lado, Navarro también recuperó la propuesta de elevar la edad de conducción de ciclomotores de los 14 a los 16 años. El director de Tráfico se refirió a un documento de la Comisión Europea que revela la «preocupante» siniestralidad de los accidentes con jóvenes conductores de ciclomotores: cuando se circula en moto o ciclomotor los riesgos mortales son 17 veces más elevados que cuando se conduce en coche.